Mirar dentro.

Vamos paso a paso.

Para mirar dentro iremos  observando nuestra parte humana, el pequeño yo: físico, mental, emocional, energético o espiritual. https://familiadevida.es/nuestra-parte-humana-nuestra-parte-esencial/  

Nos entrenamos en la presencia, volviendo continuamente la mirada a nuestro interior, comenzamos recuperando el sentir, más allá de la interpretación mental que nuestro ego da a todo.

Es una observación ecuánime, desde la presencia en el momento, aquí y ahora, en lo que Es.  Es una observación desde una mente abierta, libre de juicios y expectativas. Es una observación desde un corazón abierto, compasivo. https://familiadevida.es/desde-tu-corazon-percibe-todo-cuando-acontece-a-tu-alrededor/

La PRESENCIA nos permite desidentificarnos del pequeño yo y nos conduce a la Esencia. https://familiadevida.es/vuelve-a-tu-hogar-gratitud-compromiso-confianza/

Podríamos decir que al principio la observación es como un observador ecuánime, sin juicio,  y que parte también de una orden que damos a nuestra mente en cuanto a que no seguimos a los pensamientos con discursos mentales y nos ponemos a disposición de la experiencia con un corazón compasivo, en total apertura. Podemos decir que de ese observador ecuánime que hace ese entrenamiento vamos al contacto profundo con nuestra Esencia

En un principio, serán instantes puntuales para luego ser cada vez más prolongados. En muchas tradiciones espirituales los llaman Momentos de Gracia o de Comunión con Dios. https://familiadevida.es/por-que-estas-triste-es-que-todavia-no-conoces-a-dios/

La Iluminación sería la permanencia en esa Estado de Gracia.

 

Y este es, un paso,  del Camino de la Felicidad.

Namaste.

 Si quieres que te acompañe una parte del camino, puedes contactar conmigo a través del siguiente enlace: https://familiadevida.es/contactanos/

Te ofrezco una primera sesión orientativa sin coste.