Enciende tu Luz

 

Siempre he creído en la bondad esencial del ser humano, aun afrontando juicios propios y ajenos, heridas profundas, experiencias dolorosas que han sido grandes espejos-maestros. Con todo, se-siento, en lo más profundo de mí ser que esa BONDAD ESENCIAL es nuestra VERDAD. 

 

*¿Cómo es posible que siendo esencialmente Amor no pensemos, sintamos y actuemos, muchas veces, desde ahí?

Yo lo comprendo y vivo desde la experiencia de que nuestra naturaleza es doble. Por un lado esa parte Esencial que es Bondad-Amor, que “Somos”, imperecedera, una parte de la Unidad. Por otra está nuestra parte humana, con sus cuerpos: mental, emocional, físico, energético. En ésta encarnamos y vivimos la vida humana desde diferentes personajes, que van forjándose en base a las experiencias que vivimos. Muchas veces llegamos al punto de estar desconectados, total o parcialmente, de nuestro Ser Esencial, de lo que somos, más allá de la parte humana perecedera, que nos permite tener esta experiencia. Cuando esto ocurre aparece esa sensación de vacío y , muchas veces, la enfermedad física, mental, generalmente ambas.

 

*¿Es posible una vida humana plena, desde el aprendizaje sin sufrimiento, desde la salud, desde el disfrute, aquí y ahora, en este plano humano?

Para mí, la respuesta es SI, cuando se da el equilibrio entre nuestra parte humana y nuestra parte esencial. Cuando no negamos ninguna de ellas. Cuando nos ubicamos en nuestro Ser y, desde ahí, trascendemos los aspectos humanos que nos limitan-enseñan a vivir, para poder así, desde ese equilibrio, caminar desde la Belleza.

 

*¿Cómo?

A través de la presencia continua en nuestra vida cotidiana, atentos, en observación, permitiendo que se haga consciente todo lo que no es y se liberte, dando paso así, a lo que Somos, nuestra Esencia y su expresión aquí en la materia.

 Esto implica un entrenamiento para retornar a esa presencia cada vez que nos vamos de ahí y un trabajo interno profundo para soltar-entregar todo lo que forma parte del personaje humano que no es para nuestro mayor bienestar; recogiendo así el aprendizaje y transformando nuestras vidas.

Permitiéndonos estar con nosotros, sabernos y elegirnos cada día. Conocernos, perdonarnos y acompañarnos para trascender el personaje humano que desempeñamos.

Esto nos va a conducir a responsabilizarnos, dejando ir  roles antiguos no conscientes y limitantes, para que….paso a paso, se vaya instalando en nuestras vidas la paz y serenidad profundas, que caracterizan el estado de Ser.

  A lo largo de este camino experimentamos como nuestro modo de pensar, de sentir, de actuar…se transforma y, con ello, nuestra vida.

 Desde ese lugar podremos vivir, cada  día, más instantes desde nuestro corazón-esencia hasta que ese sea el lugar continuo desde el que nos sintamos y expresamos en esta vida…sean cuales sean  las circunstancias teóricamente «externas»

Para mí esto es “Caminar en la Belleza”

 

*¿Lo vivo? ¿Lo experimento a diario de forma continua?

 No. Tengo la certeza profunda y la confirmación en instantes cotidianos, en sincronías, en experiencias, en liberaciones tras procesos profundos. Estoy en ello, en el camino que compartimos como humanidad y que os propongo recorrer un tiempo juntos.

 

*Objetivo.

Dejarnos Ser. Una reconexión con nuestra Esencia y la Sanación de nuestra parte humana.

 

* ¿Qué se requiere? 

Que sientas ese anhelo y tengas la intención de comprometerte contigo. No es gratis.  Requiere una constancia diaria en tu presencia. Requiere una decisión firme contigo, un compromiso. Y la apertura a que se instale en ti una fe-confianza profunda en tu Ser Real – Esencia, como parte de la Unidad que, sin duda, Eres.