
El deseo, proviene de nuestra mente-ego, haciendo que nos centremos en las expectativas, en los resultados, en los objetivos. Esto nos sitúa en el futuro, nos pone en tensión y aparece la impaciencia, la incertidumbre y la angustia. . Ahí estamos ubicados en el pequeño yo. Hemos perdido la presencia por el camino. https://familiadevida.es/nuestra-parte-humana-nuestra-parte-esencial/
Podemos tener objetivos pero centrados en el proceso, en lo “que estoy haciendo ahora”. Momento presente. https://familiadevida.es/momento-presente/ Ahí estaremos ubicados en el Amor, en nuestro Yo Real. En Presencia en el Amor que Soy. https://familiadevida.es/presencia-en-amor/ Libre de expectativas, entregados desde el disfrute, en cada paso “sentido” del camino. La mente se ha puesto al servicio. Se da la creación.
Aquí y ahora es donde se crean las causas de los futuros resultados. Nos convertimos en causa no en efectos. https://familiadevida.es/aquellos-que-conocen-la-abundancia-de-dios-tan-solo-se-ocupan-de-dar/
Namaste.