
Es un juego.
No hay nada que no sea Luz, en diferentes grados o niveles vibracionales.
Desde muchas filosofías y culturas se nos ha transmitido esto a lo largo de la historia de la humanidad. Filosofías calificadas de espirituales y no siempre aceptadas como algo real.
En un mundo materialista, donde hemos puesto a la cabeza de nuestras vidas a nuestro ego, perdimos la vivencia de la naturaleza esencial que también somos y que da vida y habita este cuerpo humano. https://familiadevida.es/utopia/
Podría decirse que se dejó de lado la Luz para centrarnos en la Sombra. Estableciéndose así una lucha entre el bien y el mal, que se ha manifestado y se manifiesta en cada uno de nosotros y también en el exterior, en todas las áreas de nuestra vida, entre culturas y paises …en el mundo entero.
Lo que estas filosofías, desde hace siglos, nos han transmitido es todo lo contrario, la existencia de la Unidad frente a la separación, que nos ofrecía y ofrece la visión materialista.
Desde la percepción y la experimentación de la Unidad, no hay separación, no hay bien ni mal, luz ni sombra, sino todo diferentes niveles vibracionales de lo único que existe y que da vida a todo y a todos, la Luz.
Hoy, la física cuántica, ya está demostrando esta verdad energética. Todo en el Universo es Energía-Vibración. Nosotros también.
En nuestras vidas experimentamos esta Luz , esta Energía, en diferentes grados de vibración. Sólo depende de dónde nos ubiquemos.
Desde la percepción exclusivamente materialista estamos ubicados en ego: miedo, juicio, reacción, tristeza, sumisión, infelicidad. El grado vibratorio de la Luz en este estado es muy bajo, denso.
Desde la percepción de nuestra doble naturaleza: Luz habitando un cuerpo humano en la posibilidad de expresarse en esta preciosa vida , estamos ubicados en amor: aceptación que no resignación, visión ampliada, consciencia, compasión, ecuanimidad, claridad, valentía, acción consciente, felicidad, libertad.
Vamos a seguir atravesando diferentes estados en nuestra vida: dolor, alegría, tristeza, etc pero podemos transitarlos desde un lugar de Amor, de Luz, de vibración elevada. ¿Por qué hacer esta elección en lugar del miedo? Porque el miedo siempre nos conduce al sufrimiento y desde el Amor, estamos en serenidad, en paz interna, transitamos el dolor o la alegría como lo que son y nos mantenemos libres, plenos. Porque esta elección es el primer paso que nos conduce a experimentar el estado de felicidad en nuestras vidas más allá de lo que materialmente esté ocurriendo en ellas. Nos devuelve a nosotros, a experimentarnos desde el Amor que esencialmente somos, que todos son y que todo es. Sin expcepción.
Namaste.