
Al vivir identificados con maya, el mundo de la ilusión, todos los fenómenos y situaciones se nos plantean como si fuesen a ser para siempre. Cuando ocurre algo que nos derrumba esa creencia: divorcio, muerte…se nos rompe esa identificación sobre la que nos apoyamos y sentimos que nos caemos, que perdemos el suelo bajo nuestros pies. https://familiadevida.es/vives-en-el-mundo-de-la-ilusion/
¡Vacío! Es normal que nos pase eso. Aquello a lo que estábamos agarrados desde nuestra parte humana: una relación, un trabajo, un estilo de vida…todo ello es impermanente. Cuando lo impermanente cae sólo queda lo permanente, que es lo esencial. https://familiadevida.es/que-somos/
Por eso podemos afirmar que todo eso que nos ocurre en la vida, cuando parece que todo se derrumba y/o que nada tiene sentido, no son problemas sino la gran posibilidad de volver a habitarnos como lo que realmente Somos. Esa Realidad, conciencia pura, la chispa divina que somos, y que sí es permanente.
¿Por qué? ¿Para qué es tan importante habitarnos?
Para vivir, vivir de verdad. Para ello es necesario no perdernos.
Cuando estamos habitados todo se vuelve auténtico, la vida se nos muestra en la infinidad de colores que tiene y, paso a paso, cada acto de la vida cotidiana es un pequeño o gran acto de amor ¿a uno mismo? ¿hacia los demás?…todo a la vez hasta que no se sienta separación. https://familiadevida.es/todo-es-energia-tu-tamiben/
Te insto a que seas tremendamente feliz y que lo compartas del modo o modos que tú sientas, que te llenan, con los que disfrutas profundamente. https://familiadevida.es/porque-una-vida-plena-desde-el-corazon-es-posible/
Namaste.