
¿Qué me está pasando?
Nada, realmente es tan sólo una ausencia de risa, de disfrute, de alegría, de esa conexión profunda con la Vida. Tan sólo has dejado de vivir un poquitín. Has perdido la conexión contigo, con lo que esencialmente eres, habitando un cuerpo humano.
Hemos olvidado nuestra parte esencial-espiritual y nos hemos quedado identificados en la parte humana, limitada y finita. Tan sólo en el mundo material. Nada más y nada menos. Es la parte que alimentamos y, a la vez, la parte impermanente, sometida a continuas pérdidas-duelos, que vivimos desde esa identificación a través de, muchas veces, grandes sufrimientos.
https://familiadevida.es/nuestra-parte-humana-nuestra-parte-esencial/
La Vida es y fluye de forma continua. Nosotros formamos parte de la ella y, por lo tanto, de ese flujo. ¿Qué ocurre cuando nos separamos de la Vida, de ese flujo? ¿Quizá quedamos a la deriva? Y lo más importante ¿Por qué nos separamos?
De esa separación de la Vida, de ese olvido de que somos seres espirituales en un cuerpo humano, para una vida humana en plenitud, vienen todos nuestros problemas. https://familiadevida.es/para-ti/vamos-a-lo-esencial/
Hemos perdido la conexión, nuestro hogar interno, para quedar “a la deriva”. Por eso la tristeza, por eso la sensación de vacío, por eso a veces la desesperanza y un largo etc.
Cuando recuperamos la conexión con nosotros mismos, cuando retornamos a ese hogar interno, Somos. Desde ahí todo se da por sí mismo. ES POSIBLE. A veces necesitamos ayuda, un acompañamiento temporal, para restablecernos, para volver a ubicarnos y poder continuar ya conscientes de quienes somos, de para qué estamos aquí, desde ese hogar interno…en la expresión única e irreemplazable, cada uno de nosotros, a través de nuestros dones y talentos, aquí y ahora, en esta vida humana. https://familiadevida.es/te-ofrezco/
Namaste